Parte
de esta imagen es un viejo sueño recurrente, en el que el mundo se
acaba mientras estoy de pie sobre mi techo a dos aguas, mirando en
éxtasis como se acercan planetas, asteroides y estrellas. Es una de las imágenes más alucinantes y felices que me ha dado ese lago profundo en mi subconsciente y sin querer la encuentro por aquí, para recordarme que antes no le temía a la muerte.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario