sábado, 29 de diciembre de 2007

Peter Pan, eres presente.


Como Peter Banning, abracé a mi almohada Teddi y tuve mi recuerdo feliz. Era lo único que me faltaba para volar en el 2008, siempre con ayuda del polvo de campanita. Soñé, eras presente y te abrazaba. Una mesa larga y tú de pie hablando, el alma de la fiesta, como siempre. Ya habías fallecido, pero no te ibas, acaso hay un mensaje menos claro?. La gente te hacía homenajes, se acercaba por tu muerte, te miraban y reaccionaban con naturalidad. Yo estaba un tanto perturbada por tu presencia. Pregunté cuándo te irías. Sonreías joven y sano, tu no pensabas irte.

Antenoche se terminó la horrible serie de sueños sobre tu muerte. Tu rostro, tu gesto, el último quejido de dolor, largo y triste. Ya terminó mi pena de ver tu muerte todas las noches. A la última pesadilla le precedió un reclamo constante al cielo o a mi mente. Por qué no te soñaba como los demás? alegre y dando amor, joven y sano, gordo de abundante cabellera. Reclamé, me entristecí profundamente y viniste por la noche a pedirme felicidad, a decirme que siempre estarás conmigo. Terminaste con mi pena, como siempre, reaccionaste a mi dolor y me diste el mejor regalo que pude tener. Entonces, qué es la vida? Es caminar y respirar? No es aliviar el dolor de quien te ama? No volveré a hablar de tí en pasado.
ves?


A partir de tu visita todo es más claro y hay más coraje. Qué curiosa que es la vida, siempre te vi como a Peter Pan, el niño que decidió no crecer más, que volaba en nunca jamás y construye un refugio para niños perdidos donde todo es gracias a la imaginación mágica de todos. Hacías de mi vida un juego de bromas y las fantasías no tenían límite. Jugabas conmigo como un niño más y nunca permitiste que el celular se interponga entre nosotros. Nuestos cumpleaños estaban marcados con un gigante corazón que quería rebalsarse de la página de tu agendita. Nada perturbaba nuestras fechas. Volabas cuando reías y por las noches nos contabas diferentes cuentos que nunca escribiste. Mi infancia fue como el mundo al que Peter Baning (Robin Williams) regresa para desvestirse de abogado y salvarme de Rufio. Qué genial eres Steven Spielberg, qué genial campanita y el guión:

"Conoces ese espacio entre un sueño y la vigilia? ¿Ese lugar en el que aún recuerdas los sueños? Allí es donde siempre te amaré, Peter Pan. Y allí es donde esperaré tu regreso."

a volar





Gracias Peter por el recuerdo feliz, este 01 de enero despegaré a tu lado.


1 comentario:

Danny Santa Maria dijo...

1er escupitajo: Te apoyo!